martes, 28 de octubre de 2014

TRILOGÍA DE VIDA

I) NACIMIENTO 




Hoy he vuelto a escribir, casi como si hubiese nacido de nuevo.  Sí, la verdad después de comenzar un recorrido por el interior de mi ser y de evaluar (apoyada por la Santa Biblia y el libro de mi querida Carolina Ward, Las Cuatro Caras de la Mujer); que he comprendido que soy un ser de amor.  Es tanto el amor que fluye por mi interior que, muchas veces asusta. No estoy hablando desde un ego interior, sino simplemente desde mi yo.  A esta edad, me he dado cuenta que la vida es el camino que se nos ha puesto para transitar y cumplir con el objetivo que se nos ha encomendado.  El problema surge cuando no sabemos cual es el objetivo y uno deambula y deambula actuando, simplemente actuando, muchas veces siguiendo los objetivos de otros, primero de nuestros padres y luego los que la sociedad nos impone.  Y es ahí, cuando comprendo sobre nuestras diferentes caras, que yo las llamaría caretas.  Siempre luchando por pertenecer; ¿pertenecer a qué?Este fin de semana, en mi depto. he estado absolutamente conmigo misma, tratando de saber quien soy y que es lo que quiero en la vida.  La verdad la respuesta afloró rápidamente, a través de mi silencio y meditación, pero la parte mágica fue descubrir cual es el objetivo de mi vida: Dar amor, entregar hasta las entrañas, dar y dar, para aquellos que  me rodean.  Entrego sin esperar nada a cambio, tal vez no, tal vez también deseo en el fondo de mi corazón percibir amor.Continuando con la meditación noté que muchas veces la forma de canalizar esa entrega no es la adecuada para mí ser.  Descubrí y sigo descubriendo que de alguna forma la entrega me estruja más allá de mis posibilidades, pero me hace feliz.  Luego, despierto (no en el sentido de haber estado dormida)  aterrizo a mi verdad, a mi realidad.  No me gusta, la afronto, lo acepto en un sentido objetivo, pero realizo que el amor se entrega de la manera más simple, entregándolo.  Siguiendo por este camino, que recién comienzo a transitar, comprendo que debemos abstraernos (como lo postula Caroline), debemos sobre pasar las murallas de este mundo, de esta sociedad que nos impone normas y conductas que, en la mayoría de las veces van en contra de nuestros valores y principios.La pregunta ahora es ¿cómo me doy cuenta de que voy en contra de mi misma, en contra de mis deseos?, la verdad surge cuando enfrentas una realidad que no tienes considerada, cuando sientes que tu corazón se oprime y la angustia aparece, encuentras ápices de respuestas.  Miedo, si éste aparece apoderándose de toda lógica ( aunque practico para que el miedo no me aniquile), luego junto con el dolor y desde afuera de ti, de una forma objetiva, aunque esta objetividad a veces dura un par de minutos,  ves claramente que nuevamente has caído en tu mayor defecto: la entrega incondicional…Por momentos pensé que me habría de hundir en la más profunda angustia, pero luego adopté el poder de la aceptación, el aceptar que Dios me ha brindado este don que, en este momento aborrezco, porque aún no visualizo lo positivo que esto otorga.¿La indiferencia es un don?, de ser así, por qué no la tengo; sería una buena forma para que mis ojos ya no derramen más lágrimas.  Cosa extraña, pero este fin de semana, en retiro (obligado), he recibido llamados de personas que, de una u otra forma han tenido un grado de importancia para mí.  Lo irónico de estos llamados es que todos coincidían en “tú eres una linda mujer, vales mucho, te merece lo mejor,  no te merece sufrir, bla, bla, bla…” ¿y que tengo en cambio?  Ah, esto no se trata de hacerme la víctima ni auto darme lástima, simplemente entender que si uno se abstrae, ve, sí,  ve objetivamente y, lo que veo no me gusta del todo.  Veo una joven mujer que ríe y  trata de estar presente con todos y ante todo.  Una chica que transmite seguridad y positivismo, que otorga incondicionalmente amor (en todos los sentidos), pero que está sola, muchos la rodean, mucha gente, pero está sola.  Y mi pequeña Camila, ¿dónde está, se han de preguntar?, está conmigo, pero ella es intocable en mi análisis, porque sería contaminarla con estos sentimientos.  Mi chiquitita es dulzura, paz, alegría y eso es… no a traerla a la incertidumbre.  Está claro que el más grande amor es para ella.   El análisis personal va a un tema del ser propio de mujer, de hija, de hermana, de profesional, de amiga.Me pregunto si,  primero ¿he de concluir con estas palabras? y luego si habrá quien las leas, de ser así, ¿le interesará?; lo más probable que no.  Mi padre me ha enseñado que “uno” es solo en la vida y muchas veces le recriminé, pero hoy logro comprender que siempre ha tenido toda la razón.  Como entiendo que su teoría es válida, entonces, la mayoría somos unos simples embusteros: “mi querida amiga, amor de mi vida, bla, bla”.  Y en los momentos, cuando los llamamos ¿dónde están?  La respuesta es obvia,  ¿verdad? 


ENCONTRANDO RESPUESTAS



Por instantes, aunque sean breves, siento que puedo continuar, que de alguna forma puedo levantarme y remediar mi interior; considerando que puedo hacer buen uso de mis “ocho poderes” (postulado en “Las Cuatro Caras de la Mujer”).Continuando con mi andar en esta búsqueda, he encontrado satisfactorias respuestas (gracias a Dios); y que, tal vez me permitan crecer y sentirme nuevamente y, honestamente hablando, por primera vez feliz, plena y segura.


Una de las respuestas que viene a mi mente es  canalizar el potencial interno, pero dirigido, internalizado en mi mente (debo reconocer que es complicado).  Entonces mi potencial es la “aceptación”, primero debo aceptar quien soy, amarme, respetarme.  Aceptar los cambios y situaciones que la vida me entrega; aceptar a quienes me rodean.  Una vez aceptando, sin cuestionamientos, se logra avanzar libremente, sin prejuicios valóricos.  ¡Wow!, aceptar.


Otra conclusión obtengo hace referencia al “discernimiento”. Obviamente todos hemos de hablar que tenemos esa capacidad, pero la verdad es el cómo discernimos. Mirándonos desde afuera y sentir lo positivo y negativo que el discernimiento acarreará. Muchas veces, y lo hablo desde mi experiencia, he discernido inconscientemente; dejándome llevar por la ansiedad. Ansiedad,  tema bastante en boga y que les permite a los terapeutas vivir, este impulso que emerge desde lo más profundo de mi interior y que coarta la verdad, la realidad, el pensamiento analítico de las situaciones que experimento.  Entonces actúo, me dejo llevar por esta ráfaga de impulsos, en su mayoría absolutamente auto destructivos. Respuesta que de alguna manera la he sabido pero que no la he considerado y que me ha llevado a la obtención de los mayores problemas y sufrimientos (en conjunto con el miedo) y, sin desearlo he transmitido a otros.En relación al miedo, que horrible.  Esa sensación de desesperación es, sin duda, un sentimiento que te atrapa y hunde.  He encontrado la respuesta que este miedo es por falta del poder de “afrontar”. Afrontando nuestra propia realidad, es decir, lo que se nos presenta no debemos tener miedo.  Si he cometido errores, bueno “enfrenta”, para bien o para mal, y con seguridad ese “miedo” no aparecerá y si sucede, encontrarás la forma de sostenerlo.Sin excepción el resultado más drástico que percibo es el “reconocimiento”, el que existen condicionas propias del ser, valores y “poderes”; que bien enfocados son herramientas fundamentales para enfrentar esta vida, que va pasando rápidamente y que hacemos complicada para nosotros mismos y para quienes se relacionan con nosotros; muchas veces sin razón de ser (reconozco que me he complicado sin sentido la vida).No hablo de un  reconocimiento de valores y/o factores negativos, hablo también de reconocer que “la mochila se nos pone pesada” y que también necesitamos una mano amiga, incondicional que nos apoye, (ejercicio que debo aprender a practicar), aceptando que no siempre todo lo puedo hacer, manejar y solucionar.



PRÓXIMOS PASOS


Diariamente, (aunque era mi hábito y que abandoné como abandoné muchos hábitos) al despertar agradecer a Dios (no importando religión ni creencias) el hecho propio de la existencia.  Tan simple, sin cuestionar. Seguido del auto reforzamiento: “Soy amor”, “soy pureza”, “soy luz”, “soy…”, (es lo que refuerzo).


Desde esta positiva perspectiva, actuar concientemente e internalizar que somos más que un cuerpo (tema que ampliaré), somos esencia, almas o como deseemos denominarlo y que estamos evolucionando y, es en ese punto donde debemos ser precavidos para direccionarlo correctamente.  Muchos se preguntarán ¿qué es lo correcto y qué no lo es?, pregunta que me hago constantemente.  Siento que si para uno está bien, nos sentimos bien con lo que decimos, pensamos y actuamos (sin buscar el daño a otros), eso es lo correcto. Ahora resurge el siguiente pensamiento” ¿qué pasa con nuestra confianza personal, nuestra auto estima?”, sin duda aspectos relevantes para enfrentar este mundo tan competitivo, y siento que ambos van directamente relacionados con el miedo, con la falta de aceptación y el de afrontar.  Pero debemos practicar la abstracción para ver a la persona que somos.  Sin duda todos somos seres con potencial interno, el que tapamos o no vemos. El darnos cuenta de quienes en verdad somos; necesariamente debe reforzar el “amor propio”, sin caer en el egocentrismo; tan solo querernos por el simple hecho de existir y si llegamos a ser capaces de amarnos, respetarnos y valorarnos, transmitiremos estos sentimientos de seguridad personal y producirá una barrera natural para evitar que otros nos opaquen, nos hieran; demostraremos que no dejamos posibilidad alguna para que nos hurten lo más hermoso que tenemos: nuestro ser interno y cómo este es en esencia.


CUERPO VERSUS SER INTERNO


Nuevamente llego al tema sobre “actuar”, al uso de caretas para pertenecer a determinados grupos, para (equivocadamente) sentirnos aceptados y queridos, para estar “in”.  Entonces, utilizamos una gran cantidad de energía en “producirnos y disfrazarnos” y actuar siguiendo patrones instaurados por el entorno inmediato, además del bombardeo de los medios de comunicación (irónico, soy periodista), que nos atochan con fotografías de cuerpos “perfectos”, ¿perfectos bajo qué parámetros de medición?, bueno actualmente estar ultra delgada, casi luciendo famélica es “lo perfecto, lo aceptado”.  Calzando y vistiendo marcas instauradas, conduciendo un determinado vehículo y frecuentando aquellos lugares que para los “top” son los que se deben visitar; eso es pertenecer.Cuando hablo de energía, no se traduce sólo a una energía interna, sino muchas veces en energías externas, el llegar a extremos de gastar más de lo que se tiene, gastar hasta el punto de hundirnos. Pero, de toda esta meditación surge una sensación positiva (hablo desde mi yo), cuando llegas al límite máximo de tus posibilidades y de tus fuerzas internas y externas; cuando necesitas “ayuda” y ves que tu círculo está absolutamente al margen de tus “hoyos”, aterrizas, abres los ojos y te preguntas ¿para qué tanto desgaste?, ¿para qué tanta entrega para otros?, ¿de qué sirvió el disfraz?  Obviamente la respuesta es clara: Para nada, para reforzar los aspectos negativos de un ser humano: la falta de amor propio, la falta de respeto hacia uno mismo, la no valoración personal y caer incluso en la humillación.  Realizar el hecho que muchos dicen preocuparse de ti, de amarte; cuando en la realidad eras útil mientras te entregaste, en cuerpo, alma y en cosas banales y materiales.  Ahora dejaste de ser “tonta útil y un mal necesario”, por lo tanto dejas de pertenecer.  Es en ese instante, cuando aparece el sentimiento de culpa, el enojo personal, la soledad, el miedo, sumado a la pérdida de tu ser en valores y principios y muchas veces a la pérdida económica, pero sobre todo cuando llamas y no te escuchan aparece esta magia de decir ¡Basta!  ¿Por qué magia?, sería la interrogante, porque por fin comprendes que toda la energía y todos los recursos que has mal gastado, no te retribuyeron de forma positiva.  No hablo de auto destrucción, el punto es aceptar qué has privilegiado el ego, la ambición, el acercamiento de personas con otros valores e intereses que en nada se asemejan a los tuyos; has privilegiado un cuerpo versus tu ser interno.  Aceptado este análisis, disciernes y decides qué deseas para tu vida: las respuestas son diversas, va a depender de cada persona, pero en lo personal he decidido por rescatar a mi yo, rescatar que soy más que un cuerpo, soy más que una carrera; que soy amor, que soy luz, que tengo la inteligencia suficiente para canalizar mi potencial.  He decido por respetarme, valorarme y amarme; y por sobre todo no permitir que persona alguna transgreda este tesoro.


Hoy he vuelto a nacer, he abierto los ojos, la mente y el corazón, y como todo recién nacido tendré que aprender a caminar por los caminos de la vida, confiada en mi ser y lo que es en esencia, continuando con el objetivo de entregar amor incondicionalmente, pero en esta oportunidad considerando los aspectos mencionados y dentro de mis capacidades.



II)  Vida


  Y es así. Simplemente sencillo.  ¿Complicaciones?, no más. Al  menos es mi deseo.La vida es extremadamente simple, pero por sobre todo “bella”.Ha trascurrido unos días, han sido unos pocos días, pero creo que unos de los más valiosos.  Razones: muchas.  He logrado internalizar aspectos antes desconocidos, tal vez no asumidos del ser propio y de su entorno; amo con locura la vida y a quienes son parte de ésta, la vida mía.El recorrido iniciado, en su fase inicial no fue fácil, e incluso extremadamente doloroso, a mi parecer, pero esa rudeza fue la llave para abrir mi alma y mente que por mucho cerrados se mantuvieron, dejando paso tan sólo aquellos sentimientos de tristeza, del uso irracional de potenciales internos y abriendo puertas a la falta de amor propio. En este andar que estoy iniciando (que requiere de mucho esfuerzo personal y reforzamiento espiritual), con plena mirada al éxito, en su amplio resplandor, resuelvo contagiar a los míos de este inmenso impulso por hacer del destino como propio, porque la verdad lo es, todos somos amos y señores de éste, al que muchas veces recriminamos y que no asumimos como resultado de nuestras propias acciones, pensamientos y sentimientos.

 Recuerdo las palabras que mi padre siempre me ha dicho y que continúa diciendo:“Tu vales muchísimo y cuando te des cuenta de ello y de la familia que tienes, sumado a tener cuidado con quien hablas y con quien te relaciones, vas a triunfar, las cosas te van salir bien…”Cuando, en silencio recuerdo ello, me digo a mi misma ¡por Dios!, nuevamente tiene razón.  Considerando esto, cierro mis ojos y recorro caminos pasados, y reconfirmo sus “recomendaciones”.
   
Barreras
  
Son cientos las barreras y los obstáculos que nos impiden avanzar, tal vez uno que experimentamos son las “Barreras del amor”.  Si en el corazón hay algo que no está claro, limpio y verdadero, es el primer obstáculo para amar.  Muchos creen que en la vida no existe el amor; en realidad todos tenemos amor interno y tenemos la infinita capacidad para entregar amor: Amar a la pareja, a los hijos, a la familia, a los amigos, a la vida, amar a quienes nos rodean, a la naturaleza y, por sobre todo amar a Dios.Pero una de las principales barreras es el “ego”, pues este condiciona el amor, sólo busca satisfacer tus necesidades y deseos. El ego limita la fluidez del amor que das y recibes. El ego produce una entrega que es engañosa, que no es real, que miente para ser parte de alguien de forma temporal, mientras te es útil. El ego no te permite experimentar el verdadero amor, pero por sobre todo el ego llega a destruir tu capacidad de sentir amor.Barreras en la vida, sin dudan hay múltiples, pero las que se enmarcan en el ámbito valórico, creo que son los que no sólo te dañan más, sino también afectan a quienes te rodean. Entre los que señalo, por nombrar sólo algunos, el odio, la ira, la envidia, el rencor, la arrogancia, la falta de respeto, el doble estándar y, por sobre todo la mentira.  Barraras que todos en más de una oportunidad nos hemos puesto en nuestra vida y que nos coartan nuestro andar.Recuerdo una situación (no muy lejana) en la que por falta de claridad por parte de una persona (desde mi interior afirmo que es un ser envuelto por el ego), me vi envuelta en la barrera de las dudas (barrara relacionada con la confianza personal), de saber cómo podía avanzar frente a personas y situaciones que enfrentaba por aquellos días (por ende, las dudas se intercalan con la angustia). Es en este punto donde se debe optar entre dos determinaciones: continuar envuelta entre dudas y angustias o enfrentar a la situación, aclararla y optar por rumbos libres de este tipo de contaminación.
  
Pensamiento Positivo & Negativo
  
Todo pensamiento es un fuerte imán para atraer resultados hacia el ser espiritual, el ser emocional, el ser intelectual e incluso, para el ser físico.Tomar conciencia plena que podemos, por medio de nuestros pensamientos conducir nuestra vida, de ser los guías en su totalidad, positiva o negativamente, es un medio que debemos, necesariamente dominar. Cuando mantenemos en mente pensamientos como:”no me van a contratar”, “no me va a resultar”, “no….”; siempre va atraer dichas situaciones; sin embargo, si nos mentalizamos a:”hoy tendré un exitoso día”, “obtendré el puesto”, “me irá bien en esta situación”; sin duda va a ser así porque partimos de la base que lo deseamos y está presente (positivamente) en nuestra mente.Es absolutamente comprobado que nuestros pensamientos afectan a otros, de buena o mala forma; y es aquí donde debemos ser extremadamente cuidadosos, transmitir buenas energías (buenos deseos, pensamientos positivos, etc.). Pecamos muchas veces en expresiones como: “mejor que no vayas, no te va a resultar” o “no inviertas porque de seguro vas a perder dicha inversión”, y así sucesivamente.Este trabajo mental es simple, sólo basta con proponer un fuerte cambio de actitud, desear lo que se quiere de corazón para uno mismo y para quienes se relacionan con nosotros.  No nos olvidemos que incluso, al emitir deseos y pensamientos negativos a otros nos llega “de rebote”.Nuestros pensamientos y deseos son fuertes imanes que atraen, por lo tanto atraigamos buenas cosas, deseos positivos y la vida se conducirá de una forma simple, sin tantas complicaciones, e incluso, será un vida más plena y feliz. He experimentado esta fuerza interna de control de pensamientos y sentimientos por mucho tiempo, y sumado al aprendizaje del conocimiento personal, es decir, tener la capacidad de vivir plenamente; es que estoy recibiendo retribuciones gratas para mi propio ser, retribuciones de toda índole, que en un tiempo anterior jamás lo hubiese soñado (práctica de la negación, y de auto confianza). El amor que siento por mi misma, es tan grande que lo estoy irradiando, y por ello siento profundamente que estoy siendo gratificada con muestras de acciones por algunas personas, porque para mi “las acciones hacen amores y no la buenas razones”.
   
Desde el interior hacia el exterior

 Una vez internalizado el auto conocimiento y mantener una práctica diaria (tratado en ensayo 1), comenzamos a “abrir nuestros ojos” y observar a nuestro entorno, especialmente a quienes se rodean con nosotros. Muchas veces he mantenido un grado de amistad, compañerismo y/o relación con personas a quienes les he abierto mi corazón, mi casa, mis secretos, mis pensamientos, etc., porque he considerado que son merecedores de mi confianza, y es aquí donde re aparece el popular dicho: “caras vemos, corazones no sabemos”. A pesar que me he llevado fuertes decepciones a nivel de confianzas, caigo y caigo en el mismo error, que más que error es repetir esta estupidez. Me pregunto ¿hasta cuando seguiré pensando que van a ver quienes estén a tu lado incondicionalmente?, simplemente no tengo respuestas, porque la contradicción sobre este punto es alta.  Por un lado me cuesta aceptar que “no se pueda confiar en las personas” o “el doble estándar”; pero cada vez que recuerdo, me cuesta rescatar a los “incondicionales”.Hacer el destino como propio, como lo señalé anteriormente y contagiar a los demás con estas prácticas es mi intención, creo que el manejo de conductas, pensamientos y sentimientos positivos son, absolutamente el medio que puedo utilizar para que desde mi interior impregne mi exterior y a quienes pertenecen a éste; y tal vez, encuentre la forma de abrir mis ojos, mente y corazón para reconocer que siempre va haber personas que estén para ti, sin esperar nada a cambio.
  
Alas al futuro
  
Volar tan lejos como se pueda, tan alto como se sueña, parece para muchos una utopía. La verdad no es así, pues mientras más alto se desee llegar, más fácilmente se obtiene lo anhelado.TODO TIENE DIRECTA RELACIÓN CON LOS PENSAMIENTOS POSITIVOS Y LAS ACCIONES; ASÍ MISMO LA FE Y CONFIANZA SON ELEMENTOS QUE CONTRIBUYEN A LA OBTENCIÓN DE SITUACIONES, ACCIONES E INCLUSO DE COSAS MATERIALES. El visualizarnos y sentirnos exitosos, por ejemplo, son alas que nos llevan a ser tal. PARA AQUIRIR ESTAS ALAS, ENTONCES DEBEMOS CONFIAR EN NOSOTROS MISMOS, TENER FE EN QUE TODO ES POSIBLE, DESEAR Y SENTIR DE CORAZÓN LO ANHELADO PARA QUE ESTAS ALAS COMIENCEN A VOLAR TAL ALTO, TAL LEJOS COMO SE LO INDIQUEMOS.Nunca permitamos que nos arrebaten los sueños, que nos aten la posibilidad de soñar, de creer que todo es posible, no dejemos puertas abiertas para la desilusión.

 La vida sin barreras, con pensamientos positivos, conociendo nuestro interior para proyectarlo a nuestro exterior, son las alas al éxito, las  alas para volar  tan alto como deseemos.